
Ecuador sufrió un duro golpe en su estreno mundialista al caer 1 a 0 frente a Costa de Marfil en un encuentro que se resolvió recién en los instantes finales. El equipo dirigido por Sebastián Beccacece estuvo lejos de la versión que había mostrado en los últimos tiempos y terminó pagando caro su falta de contundencia en un partido intenso y muy físico.
Desde el comienzo, el duelo se jugó con mucha fricción, disputas permanentes en la mitad de la cancha y escasos espacios para generar fútbol asociado. Ecuador intentó imponer condiciones, pero nunca encontró la claridad necesaria para desequilibrar, mientras que los africanos apostaron a la potencia y a la velocidad de sus atacantes para lastimar cuando tuvieran la oportunidad.
La Tri contó con algunas aproximaciones interesantes, pero careció de precisión en los metros finales. Costa de Marfil, por su parte, fue creciendo con el correr de los minutos y dejó la sensación de estar mejor preparada para aprovechar cualquier error rival. El encuentro parecía encaminado a un empate sin goles, aunque los marfileños no dejaron de insistir.
Cuando todo indicaba que ambos equipos repartirían puntos, apareció Amad Diallo a los 90 minutos para marcar el único tanto de la noche y desatar el festejo africano. El gol significó un premio a la insistencia de Costa de Marfil y una verdadera pesadilla para Ecuador, que se quedó con las manos vacías después de una actuación que no estuvo a la altura de las expectativas.
Ahora, el seleccionado ecuatoriano está obligado a reaccionar rápidamente si quiere mantener intactas sus aspiraciones de clasificación en un Grupo E que ya mostró toda su exigencia. Para Beccacece y sus dirigidos, la derrota deja más preguntas que respuestas y la necesidad urgente de recuperar la identidad futbolística que los había convertido en uno de los equipos más interesantes de la eliminatoria sudamericana.
RADIO 19 SITIO OFICIAL!