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El Equipo de la Custodia Ecuestre estuvo integrado por  Rosario Dapello – Héctor Dapello – Justina Abdala Berardi – Juan Pablo Bazan Dapello – Agustín Rimini
Benjamin Dapello – Manuela de Arzuaga, ademas hay que agregar a  Rosario Rimini y de Ramiro Herrera que están a cargo de Lusmila Darchuk como instructor,  los Jinetes y Amazonas de la Custodia Ecuestre  realizaron una gran competencia y demostraron el nivel que con la preparación estan teniendo en este tiempo de trabajo.

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El día Sábado en 80 cm menor quedo en Segundo puesto Juan Pablo Bazan Dapello, en Tercer puesto Justina Abdala Berardi en 80 cm mayor.
Primer puesto Manuela de Arzuaga. En  90 cm menor Héctor Dapello, 1 mt Héctor Dapello primer puesto en ambas alturas.                                         En 90 cm Rosario Rimini segunda     En 90 cm Ramiro Herrera segundo.

Domingo
90 y 1 mt menor Héctor Dapello campeón.

1 mt mayor tercer lugar Agustín Rimini.

80 menor Primera Justina abdala

90 menor Primera Justina Abdala.

campeona en 80 Manuela de Arzuaga

90cm Rosario Rimini Campeona y en 1mts clasifico en sexta posición.

90 cm Ramiro Herrera clasifico segundo y se coronó campeón.

 

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El evento, que formo parte de la quinta y sexta fecha clasificatoria para el Campeonato Federal, se llevo a cabo el sábado y el domingo, con actividades programadas durante todo el fin de semana. Fue  una verdadera fiesta deportiva, con representantes de Salta, Catamarca, Santiago del Estero y clubes de Tucuman, en un encuentro que también servio como termómetro del nivel que atraviesa la disciplina en la región.

El certamen tuvo dos competencias para todos los niveles. Los que recién se inician en el mundo de la equitación tuvieron  la posibilidad de participar en pruebas con vallas desde 0,60 metro, una medida accesible que apunta a fomentar la experiencia competitiva sin perder de vista el aprendizaje.

En el otro extremo, los jinetes y amazonas más experimentados se medirán  en recorridos de hasta 1,30 metro, una altura que exige precisión, concentración y un vínculo perfecto entre el caballo y su conductor. Cada salto fue un desafío técnico y emocional, en el que se puso  a prueba la destreza individual y la compenetración con el ejemplar.

Héctor Dapello con Quinquina